
Un año más en FITUR y, sinceramente, apenas nada ha cambiado. Si en la edición anterior critiqué desde una postura constructiva el modelo de FITUR por el que apostaba el Gobierno de la Ciudad, en este año he podido comprobar que dichas críticas recobran toda su validez. Nuevamente, Melilla se equivoca en FITUR y lo hacemos delante de las narices de Ceuta que nos mira de una forma ejemplar a la hora de proyectarse fuera de sus fronteras. Mientras que en Ceuta su Gobierno había decidido contar con el consenso y con los sectores más representativos de su Ciudad para impulsar sus productos turísticos en FITUR 2010, en Melilla, el Sr Imbroda decidió continuar por la excesiva representatividad de su Gobierno y la ausencia de los representantes del que se supone que es nuestro producto estrella en el reclamo turístico: las 5 culturas. Pero este año con un plus de descompostura: no invitar al Delegado del Gobierno de España en Melilla, cuando el Gobierno de España aporta el 50% del Presupuesto que la Ciudad destinada a Turismo. Esta actitud eclipsó todo el esfuerzo técnico del Patronato de Turismo que, con pocos recursos, año tras año, intenta mantener el tipo en la Feria Internacional. Nuevamente se hace de FITUR un elemento de confrontación.
Hay quienes cuestionan nuestra participación en FITUR. Respeto su opinión, pero discrepo. Melilla, al igual que todas las demás Comunidades Autónomas, debe participar en la Feria Internacional de Turismo, el mayor escaparate de promoción turística de España y uno de los más significativos de Europa y del Mundo. Otra cuestión distinta es el cómo participamos. Y ahí Leer Más…









